Para la mejora de la estructura de comercialización
de los productos hortícolas de la comarca
se pensó en construcción de la nueva
Central de manipulación hortofrutícola,
instalaciones que se inauguraron en el año
1999 y que debido al aumento de producción
hubo que ampliarlas en el año 2000 por falta
de capacidad.
La construcción de estas instalaciones se
acompañó con la compra de gran número
de maquinaria para la manipulación de las
hortalizas al objeto de que el valor añadido
que ello genera permanezca en la comarca, en forma
de puestos de trabajo indirectos e incremento del
valor de los productos.
En esta creación de puestos de trabajo especial
incidencia ha tenido la incorporación de
las mujeres que en el año 1998 eran tan solo
6 empleados y en la actualidad representan el 75%
del total de la plantilla de la empresa, la cual
ronda entre los 100 y 120 empleados según
la temporada del año.
Además del incremento de personal, hemos
incrementado nuestra tecnología en la producción,
poseemos el 1er calibrador de tomates de Andalucía
Occidental, además de 8 líneas para
envasar.