Cuando el otoño se despide, llegan las primeras fresas
En la Cooperativa Las Virtudes iniciamos una de las campañas más esperadas del año: la de la fresa. Con el final del otoño llegan los primeros frutos, resultado del trabajo que nuestros agricultores vienen realizando desde principios de septiembre para preparar la nueva temporada.
Las primeras cosechas siempre generan ilusión. Cada planta ha sido cuidada con esmero durante semanas, siguiendo un manejo que aprovecha el clima templado de nuestra costa y el relente del Atlántico, que riega nuestras fresas y les aporta ese sabor característico que las hace únicas. Gracias a estas condiciones, nuestras fresas se desarrollan equilibradas en dulzor, frescura y aroma.
La calidad de este cultivo se apoya en un sistema de producción muy cercano y respetuoso, que nos permite recoger solo los frutos que están en su punto óptimo. Gracias a esta proximidad, las fresas llegan a los mercados locales con toda su textura y su sabor intactos, uno de los rasgos que más valoran quienes las consumen.
Con la entrada oficial en campaña, también se intensifica el trabajo diario en el campo: se refuerzan los controles de calidad, se ajustan los riegos y se organiza una recolección manual que se adapta al ritmo natural de maduración. Este proceso coordinado es clave para mantener una producción constante y una calidad homogénea a lo largo de toda la temporada.
En la Cooperativa Las Virtudes afrontamos esta nueva campaña con la misma dedicación que nos ha guiado durante décadas: cuidando nuestra tierra, apoyando a nuestras familias agricultoras y ofreciendo productos que reflejan el carácter de nuestra huerta.






